Lo que hasta hace poco era incierto, ya se hizo realidad. El puente peatonal que une a la isla Santay con Guayaquil, y que por más de 60 días estuvo cerrado al tránsito de la ciudadanía debido a que todavía registraba los daños ocasionados por el choque del buque brasileño, en octubre pasado, finalmente este 2 de enero fue habilitado. Los visitantes, como lo comprobó EXPRESO, empezaron a llegar apenas se enteraron de la apertura, y mientras unos caminaban o patinaban, otros desde lo alto del puente se dedicaron a pescar. Fue un domingo esperado y diferente.

Guayaquil: ciclistas y comuneros de Santay protestan para que no se retire el puente que une a la isla
La semana pasada, este Diario publicó una nota en la que dio a conocer que la empresa Astilleros Navales Ecuatorianos (Astinave) había reparado el daño que por meses afectó a la comunidad del islote, que vive del turismo. Hasta entonces, el Ministerio de Ambiente no les había dado a conocer la fecha de reapertura, lo que tenía preocupados a sus habitantes.
“La fecha era todavía incierta. Sin embargo, hace poquito nos dijeron que podríamos recibir el domingo a los turistas, y nos preparamos. Alcanzamos a anunciar la noticia, eso sí, solo en las redes, y de a poquito la gente ha empezado a llegar. Estamos tan emocionados de escuchar de nuevo vida”, precisó Elizabeth Domínguez, presidenta de la comuna.
Rommel Candell, uno de los turistas que arribó al sitio cerca de las 11:00, llegó allí de casualidad. Es de Quito y terminaba de desayunar, junto a su novia, en la calle El Oro. Le pareció bonito fotografiarse cerca de la estructura, por lo que caminó hacia el lugar.
“Cuando llegué, me llevé la sorpresa de que podía alquilar bicicletas y completar la ruta, me pareció fascinante. Nunca había pedaleado sobre el río Guayas”, señaló; mientras se preparaba para grabar un video para enviárselo a sus padres, que se encontraban en Manta.
Me enteré de que el paso ya servía por la cuenta oficial de Twitter de los comuneros. Apenas vi el anuncio, volé con mi familia al sitio. Esto es lo que necesitamos. Un domingo distinto, al aire libre, conociendo lo que nos rodea.
Bernardo Cáceres,
guayaquileño

En el lugar, decenas de niños y adolescentes también iban y venían del puente, en el que rebotaban las llantas de sus bicicletas y golpeaban los pequeños neumáticos de los patines contra el suelo. En un sitio de descanso, donde se encuentra una pérgola, los hermanos Carmen y José Zambrano, en cambio, pescaban.
“Para nosotros, que practicamos este hobby, fue lindo saber que ya podíamos entrar. Es la primera vez que pescaremos desde Santay. Si nos va bien, será este nuestro punto habitual”, precisó Carmen; mientras colocaba una carnada en el filo del cable de nylon; y ante la mirada de los peatones que prometían, en una siguiente ocasión, hacer lo mismo.

«Me gusta lo que están haciendo, ojalá mi papá, que sabe pescar, se decida hacerlo desde aquí. Jamás se me había ocurrido esto, es otra forma de entretenerse. Santay es linda y este paso peatonal nos da chance de divertirnos mucho más. Que buena forma de empezar el 2022», dijo Melissa Pillahuaso, habitante de La Garzota; que aseguró que, previo a la llegada de la pandemia, «por religión», visitaba el lugar cada domingo para ejercitarse.




