El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este jueves 8 de octubre nuevos cargos contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por una presunta conspiración para cometer tortura, incluidos casos que habrían afectado a ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. La acusación fue incorporada a un expediente ampliado que también mantiene señalamientos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas.
La investigación incluye torturas a estadounidenses
La nueva acusación sostiene que Maduro y Flores habrían participado durante más de dos décadas en una estructura destinada a reprimir opositores, silenciar disidencias y preservar el poder político mediante secuestros, amenazas y torturas. Según el Departamento de Justicia, entre las víctimas figuran ciudadanos estadounidenses sometidos presuntamente a descargas eléctricas, asfixia, golpes, agresiones sexuales, privación de alimentos y agua, y administración forzada de sustancias. Las acusaciones son alegaciones fiscales y deberán ser probadas ante un tribunal.
La acusación ampliada recoge nueve casos concretos de tortura, tres de ellos contra ciudadanos de Estados Unidos. Uno de los episodios mencionados habría ocurrido en 2022, cuando un estadounidense acusado por las autoridades venezolanas de participar en un supuesto complot contra Maduro habría sido sometido a descargas eléctricas, asfixia y otras agresiones durante su detención.
CNN había anticipado los nuevos cargos
Un día antes, CNN adelantó que fiscales federales de Manhattan preparaban nuevas imputaciones relacionadas con el trato dado a estadounidenses detenidos en cárceles venezolanas durante el mandato de Maduro. El medio señaló que la investigación podía abarcar a más de una docena de ciudadanos estadounidenses y que otras personas también podían terminar imputadas por su eventual participación.
La información se conoció meses después de que Maduro y Flores fueran capturados en Caracas en enero de 2026 durante una operación estadounidense y trasladados a Nueva York. Ambos permanecen detenidos en Brooklyn y han rechazado los cargos que ya enfrentaban por narcotráfico y armas. Su juicio está previsto para junio de 2027.
Flores suma además un cargo por narcoterrorismo
La nueva acusación también incorpora contra Cilia Flores un cargo de conspiración de narcoterrorismo, además de los delitos que ya enfrentaba. De acuerdo con el Departamento de Justicia, la conspiración para cometer tortura contempla una pena máxima de 20 años de prisión, mientras otros cargos del expediente pueden implicar condenas mucho mayores, incluso cadena perpetua.
Maduro y Flores se han declarado no culpables de los cargos anteriores y han planteado argumentos de inmunidad por su condición de exmandatario y ex primera dama. La Fiscalía sostiene, en cambio, que utilizaron estructuras estatales para facilitar el tráfico de cocaína y proteger organizaciones criminales. Como en todo proceso penal estadounidense, ambos son considerados inocentes mientras no exista una condena definitiva.


