El tramo que une a la Sierra norte con la Costa está cerrado a la altura de El Guadual, después de que casi media montaña se vino abajo y destruyera la carretera.
Redacción IMBABURA
Las parroquias rurales de Ibarra, como Lita y La Carolina, están prácticamente incomunicadas. La circulación vehicular está paralizada por los deslizamientos de tierra registrados la tercera semana de diciembre de 2021.
Inmediatamente, por la magnitud de las afectaciones viales, técnicos del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), así como de otras instituciones gubernamentales locales, llegaron al sector de El Guadual, donde sucedió el derrumbe de mayores magnitudes.
Luis Fernando Rea, director distrital del MTOP, dijo que las altas precipitaciones son las que han causado las obstrucciones viales, detallando que dos deslizamientos de tierra de gran magnitud son los que destruyeron la vía E-10, en el tramo Salinas-Lita, sector El Guadual, reportando la pérdida de la mesa vial en el kilómetro 114.
“El primer deslizamiento fue el lunes 20 de diciembre y el martes 21 ya estuvo la maquinaria en territorio haciendo la limpieza, sin embargo, en el mismo punto hubo un nuevo deslizamiento, afectando una distancia de 170 metros de carretera”, explicó.
Agregó que han tenido que pedir el apoyo al Gobierno Provincial, municipios locales y gobiernos parroquiales, pues la magnitud de material que hay que retirar de las carreteras desbordó su capacidad operativa, como MTOP.
“Teníamos ocho maquinarias trabajando. Hay que entender que el deslizamiento tuvo una magnitud de 3.000 metros cúbicos de material que hay que evacuar”, comentó, agregando que hay comunidades incomunicadas, por lo que, por el momento, están enfocados en desalojar el material que descendió de la montaña, mientras los especialista analizan una situación técnica y definitiva.

Tomará más de medio año
Pablo Jurado, prefecto de Imbabura, dijo a medios locales que este es un problema preocupante, que ya empezó a generar consecuencias como pérdidas económicas y problemas sociales, pues las parroquias rurales afectadas, que se ubican a lo largo de la vía Ibarra-San Lorenzo, estaban a la espera de alternativas para reactivarse económicamente en este feriado de Navidad y Año Nuevo; pero desgraciadamente, por los derrumbes, eso no sucederá.
“No es que se nos fue un pedazo de la vía, se fue toda la mesa de la vía, dejando una profundidad de 130 metros, más los 100 metros de la loma para arriba. Es decir, ahí tiene que haber un rediseño de alta ingeniería, que demanda altos costos económicos y no se hace de la noche a la mañana”, mencionó.
Según Jurado, el tiempo que tomará rehabilitar la vía será al menos de seis meses, algo que también dependerá de la capacidad económica del MTOP, pues es la entidad que tiene la competencia sobre esta carretera, pero que por la situación los Gobiernos locales se unen a la ayuda.
“Ya con la venida de los técnicos del MTOP, inmediatamente hablé con la Viceministra, que estaba a la espera de los informes, para que se declare en emergencia esa zona y el MTOP pueda hacer los movimientos financieros internos y así invertir, porque esa obra va a demandar de una buena cantidad de dinero”, expuso.


