La Tierra es la nave que nos lleva en un viaje trepidante por el cosmos. El planeta se desplaza a 107.280 kilómetros por hora alrededor del Sol. Y rota sobre su eje a unos 1.666 kilómetros por hora en el ecuador.
Entonces, ¿por qué no sentimos que vamos sobre un bólido sideral?
Constancia e inercia
Para entender este fenómeno, la astrofísica chilena Javiera Rey nos da un ejemplo.
“Imagina que vas en un avión», dice Rey, cofundadora de Star Tres, una iniciativa que divulga conocimientos científicos en América Latina.
«Al despegar sientes que te hundes en el asiento, y al aterrizar que te vas hacia adelante. Esto es porque la inercia hace que tendamos a quedarnos en nuestra posición de reposo».



