Los artesanos tejedores de alfombras de Guano, cantón de Chimborazo, recibirán la certificación de Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI). Este reconocimiento constituye un paso previo a su incorporación en la ‘Lista Representativa del PCI de Ecuador’.
El Ministerio de Cultura y el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) entregarán este incentivo durante la sesión solemne que celebrará los 174 años de cantonización de Guano, que se llevará a cabo mañana.
El interés por innovar la labor artesanal para las nuevas generaciones, impulsó a la comunidad de tejedores de alfombras y al Municipio de Guano a recabar datos de la manifestación cultural, actividad que fue la principal fuente de ingresos de sus habitantes durante el siglo XlX, informa el INPC de Chimborazo.
Historia de superación
El tejido de alfombras comenzó con la confección de pequeños tapetes llamados ‘guarlapas’, los que eran utilizados para la montura y protección del caballo. Esta actividad la hacían de manera individual o familiar, lo que les permitió dejar de ser explotados en los obrajes, fábricas de la época colonial que esclavizaba a los indígenas a cambio de maltratos, trabajos forzados y pagos mínimos.
Según el INPC de Chimborazo, en la época colonial se fabricaron alfombras para las iglesias católicas de la Sierra, “muestra clara de su duración y valor”, afirma.
EL DATO
El reconocimiento se entregará el viernes.En el siglo XX se incorporaron grandes telares, hiladoras que hacían hilos finos o gruesos, lo cual permitió ofrecer materia prima (musgo, cochinilla, rumi barba, tocte y algas) de mejor calidad, lo que aumentó la producción.
La actividad decayó tras el terremoto de Ambato, en 1949, pero para la década de los 60 los artesanos se recuperaron de manera paulatina. Retomaron la elaboración de alfombras, la actividad se convirtió en un oficio familiar, y Guano llegó a tener alrededor de 40 talleres de alfombras con entre 10 y 15 empleados cada uno.
Al contar con nuevas tecnologías, los obreros elaboran grandes diseños, pero mantienen los originales hechos a mano. Para esto utilizan la técnica del tejido en nudos, tal como lo hacían los artesanos alfombreros españoles.
Por el mundo
En el último cuarto del siglo XX, la exhibición y la venta de alfombras se focalizó en la cabecera cantonal de Guano, pero ciertos artesanos que decidieron migrar se llevaron sus talleres a otras ciudades del país, como Quito, Riobamba y Tulcán, donde hicieron conocer su arte. Su calidad y trabajo se expandió a nivel internacional. Muchas de sus piezas están en Alemania, Francia, Colombia y Estados Unidos. Una de ellas adorna el edificio de las Naciones Unidas, en Nueva York.
El diseño de las alfombras de Guano es parte de la identidad de sus pobladores. La técnica artesanal ha sido compartida entre varias generaciones, quienes en la actualidad luchan por resaltar el valor artístico y cultural de estas piezas en el competitivo mercado de las alfombras. (CM)
Arte hecho a mano
° Hace pocos meses, Segundo Colcha (74) y su esposa Delia Llongo (72), quienes heredaron los conocimientos de sus padres y abuelos, junto con varios de sus familiares, tejieron a mano la alfombra más grande del Palacio de Najas, actual sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad en Quito.
La pieza decorativa de 9 m de ancho por 16,50 m de largo, adorna, desde agosto, el salón de los próceres de este edificio patrimonial.
Es el ‘tapete’ más grande que los esposos han hecho en los más de 50 años de actividad como tejedores.



