Turismo

Turismo comunitario, polo de desarrollo en Pondoa

Impulsado por las familias del sector el Centro de Turismo Comunitario Pondoa se ha convertido en un referente en Tungurahua.

Ubicado en la zona alta de Baños de Agua Santa, donde todos los lugareños suman para ofrecer a los turistas una infinidad de actividades al aire libre, paseos a caballo, senderismo, camping, gastronomía y más.

Esta es una forma de organización única en la provincia, la misma que ha permitido catapultarse en el único centro reconocido y certificado como turismo comunitario, así lo reconoció María Eulalia Castellanos, técnica del Gobierno Provincial de Tungurahua.

 

De acuerdo con Castellanos, son cientos de emprendimientos rurales que se han integrado a la ruta agroecológica y turística que maneja la institución, muchas de ellas han iniciado las gestiones para generar turismo comunitario, pero debido a lo complejo de esta actividad solo una está certificada en Tungurahua y es el Centro de Turismo Comunitario Pondoa.

Iniciativa

El proyecto nace desde el 2014, pero se ejecutó con mayor fuerza cuando la Secretaría de Gestión de Riesgos dio a conocer que la fase eruptiva de la ‘Mama Tungurahua’ terminó.

Allí los moradores que se quedaron en el devastado sector buscaron darle un plus al turismo a fin de no competir con los atractivos de aventura y privados que existen en todo el cantón.

Así nació la idea del turismo comunitario como una forma de desarrollo del sector.

Miguel Pérez, gerente del Centro Comunitario, recuerda que la comunidad era próspera con más de 60 familias, pero con el proceso eruptivo muchas migraron en busca de mejores oportunidades y zonas seguras.

“La vida era crítica en Pondoa, porque si bien el volcán se convirtió en un espectáculo natural, los lugareños sufríamos todos los estragos”, dijo al tiempo de asegurar que de esta misma crisis supieron unirse e impulsar este proyecto las 42 familias que se quedaron.

Desarrollo comunitario

Para el dirigente lo más complejo en esta lucha por ser considerados un punto de referencia en el turismo comunitario fue la organización.

A decir de los lugareños este proceso fue sumamente complejo, puesto que no todos pensaban en el bien común, que es lo más importante del turismo comunitario.

Es así que algunos abandonaron el proyecto, puesto que desde el inicio se explicó que no existirían ganancias cuantiosas de dinero, sino que la remuneración es el desarrollo de la comunidad.

Uno de los comuneros explicó que todo el trabajo se desarrolló por medio de mingas y gestión con las instituciones como la Municipalidad de BañosGobierno Provincial de Tungurahua, entre otras instancias.

Cuando en Baños de Agua Santa se habla de una comunidad organizada, es hablar de Pondoa, puesto que allí todo el trabajo es comunitario.

“No estamos a la espera de que las autoridades nos regalen nada, gestionamos e incluso nosotros mismos ejecutamos los trabajos que necesitamos”, comentó una de las moradoras.

El paquete mínimo por persona tiene un costo de 25 dólares,
incluye hospedaje, cena y desayuno. Niños de 0 a 5 años no
pagan, y niños de 5 años hasta 10 años pagan el 50%.

Expectativa

Magally Vargas, ambateña, mencionó que no conocía de este espacio, pero está segura que lo visitará con su familia. “Es bueno saber que tenemos otras ofertas para hacer turismo y estar al aire libre, compartiendo en la naturaleza”, dijo Vargas.

Además, mencionó que en estos lugares se puede desconectar por un momento del ruido de la ciudad y disfrutar de nuevas experiencias como ordeñar vacas, algo que nunca lo ha hecho.

Según los miembros de la comunidad, es increíble ver como los niños se van contentos, pues muchos no han disfrutado de las actividades del campo, y ven en sus caras la felicidad de tener este tipo de experiencias.

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