Atacames, un pintoresco pueblo en la provincia de Esmeraldas, Ecuador, se ha convertido recientemente en el escenario de una iniciativa que celebra y potencia la salud intercultural.
En el marco de esta actividad, se llevó a cabo una visita a personas reconocidas por su sabiduría ancestral, con el objetivo de fortalecer los lazos entre la medicina tradicional y la moderna.
La jornada inició con una actualización de información, donde se abordaron los últimos avances en salud intercultural, fusionando el legado de las prácticas ancestrales con los estudios científicos contemporáneos. Este conocimiento fue vital para el segundo componente del evento: el conocimiento de plantas para huertos medicinales. Los asistentes aprendieron sobre la identificación, cultivo y uso de plantas locales que poseen propiedades curativas, un conocimiento vital que se está transmitiendo a las nuevas generaciones para preservar esta herencia cultural.



