La Vuelta al Ecuador terminó en tragedia tras la muerte de dos personas y seis más que resultaron heridas. El debate se centra en quién o quiénes son los responsables.
Sobre la tragedia ocurrida en Ambato durante la Vuelta al Ecuador el miércoles 30 de julio, donde dos personas fallecieron y seis más resultaron heridas, surgen diversas hipótesis no solo sobre las causas del siniestro, sino también sobre quién debe asumir la responsabilidad por los daños materiales y, sobre todo, por las víctimas.
En este caso, además de las dos personas fallecidas, hay sobrevivientes con lesiones graves e incluso incapacitantes de por vida, como un menor de edad que sufrió la amputación de ambas piernas. Entonces, ¿sobre quién recae esta responsabilidad?
Christian Pérez, abogado constitucionalista y especialista en derechos humanos, da un análisis detallado del debate legal que se abre en torno a este y otros eventos de alto riesgo, tanto para participantes como para espectadores.
Cuatro menores de edad están entre los sobrevivientes, que permanecen bajo cuidados médicos.
Análisis
Pérez sostiene que este tipo de competencias deben contar, sin excepción, con rutas debidamente autorizadas, no solo aptas para el desarrollo deportivo, sino también con zonas específicas para el público y áreas completamente restringidas, señalizadas con cintas, avisos u otros mecanismos que impidan el acercamiento de los espectadores.
Estas medidas, según el abogado, debían haber sido ampliamente socializadas con antelación, de manera que la ciudadanía conociera con claridad cuáles eran los puntos seguros y cuáles representaban un riesgo, reduciendo así la posibilidad de una tragedia.
Sin embargo, a criterio del especialista, las circunstancias en que ocurrió el siniestro evidencian una posible negligencia por parte de la organización.
13 AÑOS de edad tiene uno de los menores más perjudicados en el siniestro, pues perdió sus piernas a consecuencia del accidente.
Sobre la responsabilidad
El jurista señaló que existen al menos dos figuras legales relevantes. La primera se refiere al deber de cuidado que recae sobre los organizadores de eventos de riesgo, quienes deben tomar todas las medidas necesarias para proteger a terceros. Este tipo de competencias involucra a máquinas y vehículos que, por su naturaleza, no se pueden controlar totalmente.
“Estamos hablando de un evento de alto riesgo. Era necesario actuar con diligencia, responsabilidad y prudencia para evitar daños”, enfatizó.
Pérez argumentó que el incumplimiento de estas medidas puede configurar el delito de homicidio culposo por mala práctica profesional, según el artículo 146 del Código Orgánico Integral Penal (COIP). Esta norma no se limita al ámbito médico, sino que abarca a todos los profesionales responsables de garantizar la seguridad en el ejercicio de sus funciones.
La pena privativa de libertad para este delito va de uno a tres años, y puede aumentar de tres a cinco años si la muerte ocurre en circunstancias agravantes, como la ejecución de una actividad peligrosa, lo que según el abogado, podría aplicarse en este caso.
Dos personas sin vida quedaron en el lugar del siniestro, se trató de un hombre de 52 años y una mujer de 21.
¿Y los espectadores?
Pérez también mencionó el concepto de autopuesta en peligro, es decir, cuando una persona se expone de manera voluntaria a una situación riesgosa y sufre daños como consecuencia. Esto puede aplicarse a algunos espectadores que, por decisión propia, se colocan en lugares inadecuados, ignorando los riesgos.
Pérez concluye que la posible negligencia fue compartida: tanto de los organizadores, por no garantizar una ruta segura, como de algunos espectadores, por ubicarse sin precaución. No obstante, remarcó que la mayor carga de responsabilidad recae sobre quienes organizaron el evento.
“Esto incluso puede atenuar la responsabilidad del piloto”, finalizó Pérez.
Desde la organización
Aldo Paredes, miembro del Tungurahua Automóvil Club y director de la Vuelta al Ecuador 2025, explicó que se contaba con todos los permisos y que el lugar donde se dio el accidente no había peligro.
“Donde se sucito el accidente, ya en la recta, es un sitio donde se ha analizado y no había peligro, porque los sitios de peligro se ponen cinta amarilla y cinta roja, esto es al salir de las curvas. Si la curva es al lado izquierdo se pondrá las cintas al lado derecho y viceversa. En el caso hay una semicurva al lado izquierdo y el sitio riesgoso sería el lado derecho. Es un caso fortuito”, dijo.
“No sabemos si fue un desperfecto mecánico, eso las autoridades competentes lo verificarán”, dijo Paredes, y mencionó que en el campo deportivo no tiene ninguna responsabilidad por ser un incidente de carrera.
Explicó que se tomarán todas las acciones para realizar un análisis de los antecedentes y hechos suscitados para recopilar la información y tomar los correctivos del caso para que no vuelva a suceder algo así.
“Hoy (ayer) se procedió con la suspensión definitiva de la Vuelta y se ha activado la póliza de responsabilidad civil contratada por la Federación para mitigar en algo los hechos suscitados con las personas afectadas”, mencionó el Director de la competencia.
Paredes transmitió su profunda consternación por los sucedido y se solidarizó con las víctimas mortales y heridos. “Son amigos de las carreras que siempre nos hemos estado viendo, no sólo en esta competencia, sino en otras. Son parte de nosotros, son las personas que hacen que esto sea un deporte bonito y apasionante. Yo me sumo a su dolor”, finalizó.



