Más de 150.000 pacientes en Ecuador recibieron sangre segura y oportuna durante 2025, un recurso indispensable para tratamientos médicos, cirugías, emergencias obstétricas y la atención de personas con enfermedades crónicas o accidentes.
La cifra fue destacada en el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, que se conmemora cada 14 de junio. En Quito se realizó un acto de reconocimiento a los donantes voluntarios, mientras que la jornada se replicó de manera simultánea en Guayas, Tungurahua, Azuay, El Oro y Loja, provincias que cuentan con bancos de sangre.
Como parte de esta conmemoración, entre el 8 y el 11 de junio se desarrollaron campañas de donación en esas localidades, logrando recolectar 1.401 unidades de sangre. El objetivo fue reforzar las reservas y recordar la importancia de mantener una cultura de donación voluntaria y frecuente.
De acuerdo con datos oficiales, durante este año también estuvieron disponibles 509.295 unidades para responder a las necesidades del sistema sanitario. Asimismo, se destinaron más de 15 millones de dólares para garantizar el abastecimiento seguro de más de 261.000 unidades de sangre destinadas a pacientes atendidos por el Ministerio de Salud Pública.
La jornada de reconocimiento incluyó testimonios de personas que han convertido la donación en una práctica habitual. David Dávila, de El Oro, señaló que donar sangre es una decisión que puede beneficiar a varias personas. En Pichincha, Edison Gutiérrez recordó que el proceso toma alrededor de 30 minutos, pero puede marcar una diferencia significativa para quienes esperan una transfusión.
En Azuay, Justin Guallpa destacó que la experiencia de donar de manera repetitiva lo ha motivado a incentivar a otros ciudadanos a sumarse. Mientras tanto, Patricia Rivera, de Loja, aseguró que el mayor valor de esta acción radica en la posibilidad de contribuir a salvar vidas sin esperar nada a cambio.
Este año, la campaña internacional promovida por la Organización Mundial y Panamericana de la Salud se desarrolla bajo el lema: “Una gota de humanidad. Donemos sangre. Salvemos vidas”, con el propósito de reconocer a quienes ayudan a sostener las reservas de sangre y sensibilizar sobre la necesidad de que más personas se conviertan en donantes voluntarios y habituales.



