Francia sufrió más de lo esperado, pero encontró en Kylian Mbappé la llave para seguir con vida en el Mundial 2026. La selección europea venció 1-0 a Paraguay en los octavos de final, en un partido intenso, trabado y marcado por el roce físico, el calor y varias decisiones arbitrales discutidas en el Lincoln Financial Field de Filadelfia.
El único gol llegó alrededor del minuto 70, después de una acción revisada por el VAR. El árbitro sancionó penal por una falta sobre Désiré Doué y Mbappé asumió la responsabilidad desde los doce pasos. Antes del cobro, el defensor paraguayo Gustavo Velázquez intentó alterar el punto penal, pero el capitán francés no falló y convirtió el tanto que terminó definiendo la eliminatoria.
Paraguay, dirigido por Gustavo Alfaro, planteó un partido de resistencia, con líneas compactas, mucha intensidad en la marca y la intención de cortar el ritmo del ataque francés. La Albirroja logró incomodar durante largos tramos a un equipo que llegaba como favorito, con nombres como Ousmane Dembélé, Michael Olise, Bradley Barcola y el propio Mbappé en ofensiva.
Francia tuvo más posesión y control territorial, aunque le costó transformar ese dominio en ocasiones claras. La ausencia de Aurélien Tchouaméni, reemplazado por Manu Koné, obligó a Didier Deschamps a ajustar su mediocampo. Aun así, el conjunto europeo mantuvo la paciencia hasta encontrar el espacio que terminó provocando el penal decisivo.
Para Paraguay, la derrota significó el final de una participación que ya había dejado una de las grandes sorpresas del torneo.



