Desde 2019 el cierre de RUC se ha incrementado, con esto se deja de recaudar entre $100 y $150 millones mensuales.
Los impuestos representan más del 70% de los ingresos del Estado. Sin embargo, solo alcanzan a cubrir una parte de los crecientes gastos.
El gobierno de Guillermo Lasso enfrenta un dilema: necesita más recursos para reactivar la economía y fortalecer sectores prioritarios como salud y educación, pero un alza de impuestos en una economía ya golpeada por la crisis no se ve viable.
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El mejor escenario sería que cada vez más ecuatorianos se incorporen a la economía formal y contribuyan al fisco, pero la tendencia va en sentido opuesto.
Desde 2019, el sistema tributario perdió 453.198 contribuyentes, en términos netos. Es decir, aunque se han creado 397.144 Registros Únicos de Contribuyentes (RUC), por el otro lado se han cerrado o suspendido 850.342.

‘Hay muchos trámites’
Oswaldo Vernaza, comerciante minorista, cuenta que intentó formalizarse, pero las “reglas del juego” comenzaron a ahogar sus intentos de salir adelante. “Hay muchos trámites que superar. Además, impuestos como el 2% sobre las ventas para las microempresas son un golpe durísimo en medio de la crisis”, dijo.
En total, 1.370.000 contribuyentes pagan impuesto a la renta en el país. De ese número, 100.000 representan más de la mitad de la recaudación, lo que incluye a 710 grandes empresas.
En ese contexto, la pérdida de más de 453.000 aportantes al sistema es grave porque representa entre $100 y $150 millones que se dejan de recaudar al mes; o alrededor de $1.800 millones al año.
Cristina Romo, abogada tributarista y asesora empresarial, comenta que el país sigue en el puesto 121 entre 140 economías por sus dificultades y trabas para hacer negocios.
“Entre 45 y 60 días puede tomar formalizar y establecer legalmente un negocio. Además, el sistema de impuestos sigue siendo engorroso y poco flexible, sobre todo con las micro y pequeñas empresas”, acota.
Actualmente, menos del 17% de la población económicamente activa (PEA), o un poco más del 40% de los ecuatorianos con empleo adecuado aportan al fisco.

Desconfianza y poca cultura tributaria
Javier Bustos, abogado tributarista, explica que las trabas burocráticas no son la única explicación de la poca formalización, también juega un papel importante la poca cultura de pago de impuestos.
“Hay personas y empresas que, aunque tienen ingresos suficientes, no piensan en el pago de impuestos. Estar fuera del sistema les reporta más beneficios y menos problemas”, puntualiza.
Asimismo, el ambiente de desconfianza se consolida porque la ciudadanía no ve que lo que paga al Estado se convierte en servicios públicos de calidad.
Pablo Lucio Paredes, director del Instituto de Economía de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), recalca que el Estado gasta, en número redondos, alrededor de $100 millones diarios, lo que significa que cada hogar debería recibir el equivalente de $30 en bienes y servicios durante cada jornada. Pero ese beneficio no es real en medio de los problemas recurrentes de despilfarro, corrupción e ineficiencia en el sector público.


