Con el título “La Magia de la Navidad”, el malecón se llenó de música, alegría y esperanza, en una celebración que reafirmó el compromiso de la administración municipal con la paz, la cultura y la unidad.
Bajo un cielo estrellado y el murmullo de las olas en Playa Las Palmas, la Alcaldía ciudadana de Esmeraldas, liderada por el alcalde Vicko Villacís Tenorio, ofreció un evento memorable que marcó las festividades decembrinas.
La noche comenzó con las presentaciones de los niños y jóvenes que forman parte de las escuelas permanentes de música e instrumentos del conservatorio municipal. Con cada melodía, quedó en evidencia el fruto del trabajo formativo que fomenta el talento artístico, el uso positivo del tiempo libre y los valores de convivencia pacífica en las nuevas generaciones.
El espectáculo continuó con animaciones navideñas, concursos y la entrega de premios que arrancaron sonrisas entre los cientos de niños que colmaron el balneario. La atmósfera festiva fue un reflejo de una Esmeraldas renovada, que ha transformado su historia de desafíos en un ejemplo de resiliencia. “De una de las ciudades más peligrosas del país, hoy Esmeraldas es un símbolo de paz y amor familiar”, expresó el alcalde en su intervención, rodeado de aplausos.
El evento fue también un homenaje a la comunidad. Las adultas mayores recibieron canastas navideñas, un gesto de gratitud y reconocimiento de la Alcaldía hacia quienes han construido las bases de esta sociedad. Y como broche de oro, Villacís recordó la exitosa Gran Caravana de la Navidad, que en días previos recorrió parroquias rurales y barrios populares, llevando alegría y culminando con una cena solidaria en la ribera del río Esmeraldas.
“Hoy agradezco a Dios por permitirnos celebrar juntos. Que esta Navidad llene sus hogares de paz, amor y esperanza. Y que el 2025 sea un año de prosperidad para las familias esmeraldeñas y para todo el Ecuador”, declaró el alcalde, renovando su compromiso con la ciudad.
Esmeraldas demostró, una vez más, que el amor y la unidad pueden transformar realidades. Con eventos como este, la magia de la Navidad trasciende las luces y los regalos, consolidándose como un símbolo del progreso y la esperanza para todos.



