Joven, de belleza hegemónica pero presencia eléctrica como cantaría Lana del Rey. De un poco menos de 1,70 de altura y 16,4 millones de seguidores en Instagram (7000 más que Úrsula Corberó), Ester Expósito está gozando la misma adoración estética que recibió Megan Fox en 2007 y, además, está convirtiéndose en una de las estrellas globales más mediáticas del momento.
A sus 20 años, ha trabajado con el galardonado con un premio Goya, José Coronado, la han relacionado con jugadores del Real Madrid como Karim Benzema y, tal como describió Icon de El País, ahora tiene como reto principal “traducir esa cantidad ingente de fama en una carrera sólida”.
El rol que la ha puesto a la vista de la opinión pública y los tabloides es de Carla Rosón, en la serie juvenil de Netflix, Élite. En la trama, Expósito personifica a una estudiante, con sobrenombre de “la marquesa”, de apariencia hermética, manipuladora y sensualidad descomunal que crea más de un problema en Las Encinas, escenario en el que se desarrolla el argumento de la trama.
Élite, cuya tercera temporada fue estrenada en marzo, tuvo un éxito global, y por consiguiente lo tuvo la actriz oriunda de Madrid.
“Desde que salió (la serie), tanto por los seguidores en las redes como en la calle, esto indicaba que iba a ser un fenómeno internacional, enseguida nos dimos cuenta del alcance y aun así superó las expectativas”, expresó Expósito en una entrevista a El País a principios de año.
“Cambia tu vida en el día a día, saber que hay gente que sabe quién eres… aunque quieras ignorarlo esta ahí. Todo el rato hay gente grabándote, mirándote”, puntualizó la actriz cuyo rostro inunda todas las redes sociales posibles.
Antes de Élite, la actriz trabajó en otras producciones que la llevaron hasta aquella serie que la impulsó a la fama. A sus 16 años tomó la decisión, con el apoyo de sus padres, de dejar los estudios para dedicarse de lleno a la actuación.
Tras ganar los Premios de Teatro de Madrid a Mejor Actriz, en 2013, en 2015, dio el salto a TV en la serie que también se encuentra en el catálogo de Netflix, Vis a vis, en la que participó en 2 episodios.
Ese mismo año apareció también en la película Que Dios nos perdone del director madrileño Rodrigo Sorogoyen y en la serie Centro médico, personificando el papel de Rosa Martín. Y un año después integró el elenco de la serie Estoy vivo, donde obtuvo su primer papel recurrente con 8 episodios durante la primera temporada.
“¿Cómo imaginas tu vida después de Élite?”, pregunta el periodista de El País. Expósito responde que espera tener que seguir madrugando para ir a trabajar, que sabe que no durará 30 temporadas y que le apena pensar en que un día no podrá interpretar el rol que más ha disfrutado.
“Es un personaje que he disfrutado como una enana, que tiene un arco muy poderoso, te da mucho juego como actriz”, dice. “En sí, ella me parece un bombón de personaje. Haga lo que haga después, Carla será uno de los personajes de mi vida, de los que más habré disfrutado”.
Nuevos roles
Es el reciente fichaje de Javier Ambrossi y Javier Calvo, para Veneno, la biopic de Cristina Ortiz, icono LGBTI fallecida en noviembre del 2016, y que repasará su vida. La producción de Atresmedia, de ocho episodios, ya estrenó su primer capítulo pero por la crisis sanitaria debió retrasar la grabación del resto. Además, es parte de la miniserie Alguien tiene que morir, de Manolo Caro (La Casa de las Flores), con una chica Almodóvar en el elenco, Carmen Maura.(E)
Sé que Carla va a ser uno de mis personajes favoritos para toda la vida, haga lo que haga a partir de ahora, porque me parece un bombón de personaje que ha sido increíble interpretar”.
Ester Expósito,actriz.


