Sin el apoyo de su familia, María de los Ángeles Suárez, actual reina de Guayaquil, sostiene que no hubiese sido posible para ella lograr cumplir sus tareas y manifiesta que “ser reina de Guayaquil, sola, no se puede”. A cinco días de entregar la corona se va despidiendo del puesto que le permitió servir en un año complicado, pero que a ella, como reina, le dio la oportunidad de poder trabajar incluso más en lo que esperaba.
En enero inició su proyecto Buen provecho, el que se trataba de compartir una comida con los trabajadores informales, quienes no tienen un ingreso estable para sustentar sus casas. Cuenta que la idea principal era realizar la actividad una vez por semana; sin embargo, la ayuda de la gente y las marcas incrementaron y a pesar de estar en el pico más fuerte de la pandemia, Suárez salía de lunes a sábado a hacer su labor durante esta.
Conocer las historias era lo más importante para ella, de modo que así podía brindar la ayuda necesaria para cada quien de forma particular.
En una palabra describe a su experiencia de reina como: trabajo. Sostiene que muchas veces se cree que se debe hacer un cambio grande y no es necesario, porque, de acuerdo con ella, con algo ordinario se pueden realizar los verdaderos cambios extraordinarios.
A las candidatas para Reina de Guayaquil les dice que no se preocupen, que “con el tiempo te va salir mejor autogestionar las cosas” y explica que la reina de la ciudad todo lo que logra es mediante esa forma. Siempre y cuando haya la intención y las ganas, María de los Ángeles apunta que los demás lo van notar y se querrán sumar.
Este año la selección de candidatas se dio entre un grupo de voluntarias de trabajo social. La reina saliente dice que ahí se demostró el objetivo del reinado. “La organización este año se dio cuenta de que necesitábamos manos porque llegó un momento en el que teníamos tantas donaciones y tantas familias que necesitaban cosas. Se dio la oportunidad de decir que se requerían voluntarias y cuando se supo que habría concurso se les preguntó, como premio, si querían ser candidatas, unas dieron que sí y otras que no”, dice.
Dentro de sus planes al salir de su actual cargo como reina, en primer lugar está tomar unas vacaciones para descansar y organizarse más. Sostiene que esa es una de las cosas que aprendió durante su periodo, que mientras se organice lo pude hacer todo. Por ahora se enfocará en su carrera como periodista para poder desarrollarse en ese ámbito. El turismo interno es otra de sus pasiones y en algún momento quisiera fusionar ambas cosas.
Sobre su perspectiva acerca de la mujer y los retos que enfrenta en la sociedad, para ella no hay ninguno. “Una mujer no tiene un reto para sobresalir, todos tenemos las mismas oportunidades y depende de cada uno poder alcanzarlas. Ya Guayaquil demostró que la mujer puede todo al tener una alcaldesa”.
Sobre la corona
La pieza de lujo cuenta con “3.000 piedras entre aguamarinas, cristales y perlas, conforman la majestuosa pieza corte princesa que llevará la reina de Guayaquil en su año de reinado. Las perlas prevalecen en forma de corazón al representar a la Perla del Pacífico y en el centro vemos el número 200 que representa el bicentenario de la ciudad”, de acuerdo con una publicación en redes de la organización del reinado.
La reina del bicentenario de la ciudad, será escogida este domingo 4 de octubre en el estudio de TC Televisión con un aforo limitado para asistentes. El evento será transmitido por ese mismo canal en vivo a las 20:00. Tahiz Panus, directora del certamen, dice que se encuentran emocionados por el trabajo realizado por todas las candidatas.


